Por Beatriz ALTUZAR VEGA
En estas vacaciones, uno de tantos días en los que vivimos, me puse a revisar todos los libros de fotografías que tengo en la casa, así, observé por momentos pausados varias fotos, desde mi primera casa con mis padres, cuando era una bebé, las imágenes de la guardería, hasta que llegué al primer día de clases en el kinder... Y ahí estaba yo, con mi uniforme nuevo, unos lentes de plástico semejando dos estrellas juntas con un marco color rosa, me sentía como una rock star, recuerdo que estaba muy emocionada porque ¡era mi primer día de clases! Jamás había ido a una escuela y esa era la primera vez que iba a ir... En fin, salí del departamento, le eché un vistazo de reojo para recordarlo (pues iba a la escuela y no lo volvería a ver hasta la tarde que regresara), fui bajando las escaleras y miré a mi madre esperándome, en ese momento ella me tomó la foto y no me percaté, pues tenía una ilusión más grande: la escuela...
Bueno, ese fue el inicio de un recuerdo aún muy especial que todos tenemos, pero también llegó a mí una memoria más fuerte... Cada noche, le pedía a mi mamá que me leyera un cuento, sí, de esos que dicen son cuentos de hadas, y ella, cariñosa como siempre, sacaba uno de mis libros en donde venían las historias e iniciaba la lectura. En lo personal, mi historia favorita era la de Peter Pan, el niño que nunca creció, imaginaba que lo esperaba por las noches para que llegara y me llevara al país de nunca jamás y así conocer a los niños perdidos y a campanita un hada...
Con este recuerdo, empezaron mis interrogantes: ¿Quiénes son las hadas? ¿Existe el país de las hadas? ¿Cómo son?
De tal manera, que decidí investigar un poco, para aquellas personas que les gusta seguir teniendo alma de niños...
A todos nos han acostumbrado a los cuentos de hadas cuando somos pequeños, sin embargo, estos seres mitológicos han existido desde tiempos inmemoriales, los celtas creían en unos dioses llamados los Tuatha De Danann, que eran la tribu de la diosa Danu, estos dioses eran compartidos por la mayoría de los pueblos celtas, hay cientos de hazañas para los dioses pero con el paso del tiempo llegó el cristianismo y aunque eso no evitó que los Tuatha De Dannan desaparecieran por completo, hizo que tuvieran una última aventura: fueron vencidos por una de las razas malévolas y tuvieron que huir a mundos subterráneos como hadas.
Otras ideologías mencionan que las hadas son los seres más antiguos de la Tierra y que nacieron antes de que se formaran montañas, ríos o mares, de esa forma, cuando fueron creados los árboles, los montes, etc, las hadas se refugiaron en la naturaleza, la vieron crecer y con ella se quedaron.
Así que al principio, las hadas y los hombres vivían en el mismo medio, sin embargo, el hombre fue alejándose de la naturaleza, avanzó la tecnología y con ello el ruido y las ciudades, por lo tanto las hadas fueron obligadas a dejar sus moradas e irse a colinas, cuevas e incluso el interior de los océanos, aquí es en donde entra Avalon, la tierra prometida, pues muchos afirman que Avalon es el país de las hadas, seguramente muchos han escuchado de este lugar por la leyenda del Rey Arturo, ahí fue donde Morgana llevó a Arturo. Avalon, en galés: avallach significa tierra de las manzanas, éstas simbolizaban la eterna juventud no sólo en la cultura celta también en otras como la Griega.
En fin, Avalon, se supone que es una isla parecida a nuestro mundo, un lugar mítico lleno de fantasía donde la juventud es eterna, un lugar que tiene bosques, lagos, fuentes etc, pero son habitados por hadas, elfos, todos seres mágicos.
Las hadas tienen una gran capacidad para cambiar de apariencia. Pueden tomar forma de ser humano, como nosotros, y con esta figura muchas veces se han escrito historias de amor entre mortales y hadas, pero el cambio de apariencia para las hadas es desgastante, pues les hace consumir mucha energía y por eso luego no pueden mantener tanto tiempo la forma de una criatura o ser grande, por eso se dice que prefieren un cuerpo pequeño. Cuando adoptan la forma humana, dicen que las puedes identificar por sus rasgos exagerados como las orejas puntiagudas como Campanita.
Otra de las formas en que identificamos a las hadas son por sus alas, pero como son seres etéreos el pensamiento les puede servir para volar. Las hadas también tienen un halo luminoso como Campanita con el polvo de hadas que es lo que la hace volar, también las hadas pueden ayudar o perjudicar a los humanos.
Las hadas son mortales, pero viven muchos años más que nosotros, para ellas un año de nosotros es un día, pero las hadas no mueren, solo desaparecen y a diferencia de los humanos, ellas no se ponen tristes ni hacen funeral, ya que es un motivo de alegría porque regresan a una alma común, porque esa es una de las cosas de gran diferencia entre un hada y un humano, una persona tiene alma individual, un hada tiene alma colectiva junto con sus otras hermanas; el pensamiento de las hadas es totalmente diferente al de nosotros pues para ellas el bautizo es negar el origen común, darle alma individual al ser y separarle de su alma común.
Así como esta creencia de las hadas, se encuentran otras sobre elfos, unicornios, todos del mismo lugar que conviven con nosotros sin que nos percatemos, pero en lo personal, las hadas son como todo lo que existe en nuestro planeta, parte de nosotros, pues los niños creen en ellas. Tal vez cuando tú eras niño en alguna ocasión viste una, o platicaste con alguna, o jugaste con ella, pero el mundo material y el mundo del consumismo que ha creado el hombre te ha hecho olvidar tan bellos recuerdos... Quien sabe... Pero si ha llegado a ti información sobre las hadas no es casualidad porque todo en esta vida tiene algún motivo para que pase.
Las hadas, son algunos de los seres maravillosos que nos hacen recordar esos buenos tiempos en los que sólo divertirte y ser feliz era tu razón de ser, sin embargo con el paso del tiempo, tu mentalidad cambia y recuerdos que se han plasmado en fotos (por ejemplo) te hacen viajar y recordar los ideales que tenías de pequeño, lo que querías ser, por lo que querías vivir...
Las hadas son todo: fantasía, mito y realidad.
|