Por la Redacción
“El simbolismo del Tarot probablemente es una mezcla de diferentes fuentes culturales", dice Craig Chalquist al comentar las diferentes teorías del arte adivinatorio de las cartas.
En un estudio que publicó recientemente, Chalquist menciona un registro "fechado en febrero de 1392 en el libro de contabilidad que el tesorero Charles Poupart llevaba para Carlos VI de Francia, cita el pago de tres barajas doradas pintadas para el Rey por Jacquemin Gringonneur".
Carlos VI conocido como el Bien Amado inició su gobierno en 1380 bajo la tutela de Felipe II, duque de Borgoña y al aumentar los impuestos provocó insurrecciones urbanas que le condujeron a la locura y el gobierno pasó a manos de la Reina Isabel sin que pudiera evitar que Inglaterra lograse controlar todo el reino.
Chalquist pregunta: "¿Compró alguien la baraja para mantenerlo quieto durante su enfermedad mental? ¿Acaso el Tarot fue creado simplemente para entretener a un loco aristocrático?"
Sin embargo, el origen del Tarot puede ser más remoto. En el siglo XVI, el francés Antoine Court de Gebelin, lingüista, clérigo, ocultista, masón (miembro de la Logia de los Philalethes), piensa que el nacimiento del arte popular se dio en Egipto "donde eran utilizadas como herramientas de iniciación en el sacerdocio".
Para algunos estudiosos, eran parte de la sucesión de símbolos de los Misterios que encerraban teorías sobre física y moral, en los cuales, los planetas y elementos hacían papel de actores y que según Court Gebelin, el Arcano Mayor del Tarot era el Libro de Thoth, una síntesis de todo el conocimiento alguna vez contenido en forma geroglífica en bibliotecas y templos egipcios quemados.
Para un fabricante de pelucas, el francés Etteilla, aprendiz de magia egipcia, astrología, alquimia y adivinación, el Tarot fue creado por Thoth-Hermes bajo el argumento de que contiene ideas matemáticas parecidas a las de Pitágoras.
Una teoría distinta ofrece el sacerdote francés Alphonse Louis de Constante a mediados del Siglo XIX, al considerar a la baraja como la clave de la Biblia, la Cábala Judía y todas las demás escrituras espirituales. Llegó incluso a intentar vincular las 22 cartas del Arcano Mayor a las letras del alfabeto hebreo.
Craig Chalquist concluye: "Como sea que hayan sido creadas, las imágenes del Tarot, al igual que todos los símbolos verdaderos, hacen eco a las expresiones espontáneas del ser desde los manantiales más profundos de la psique".
|